BOLSA DE COMERCIO DE SANTA FE
BOLSA DE COMERCIO DE SANTA FE
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Centro de Estudios y Servicios de la Bolsa de Comercio de Santa Fe
Eurocentro Bolsa de Comercio de Santa Fe
Mercado de Valores del Litoral S.A
Tribunal General de Arbitraje


El comercio ha sido, desde siempre, la actividad motora de la civilización, de su desarrollo y crecimiento, origen de las ciudades y de las vías de comunicación, promotor del arte y de las ciencias, de los descubrimientos y los avances en la calidad de vida humana.

Importante protagonista de la vida económica y social de la provincia
A lo largo de su historia el Club Comercial, en sus inicios, y luego continuado por la Bolsa de Comercio de Santa Fe se ha constituido como un importante protagonista de la vida económica y social de la ciudad y la región.

Se sabe, por un documento que conserva el Archivo General de la Provincia de Santa Fe, que en 1889 el gobierno provincial le encomendó a la Institución la tarea de promover la concurrencia de industriales de varios departamentos de la provincia a la Segunda Exposición Internacional de Ganadería y Agricultura organizado por la Sociedad Argentina de Buenos Aires.

También se conoce que, en abril de 1899, en una de sus actas más trascendente se refleja una reunión con el objeto “…dotara a esta ciudad de un puerto que a la vez que facilite las operaciones comerciales importe un paso más dado en el camino del progreso de esta parte de la República…”. En esa oportunidad, la asamblea designó dos comisiones para promover la iniciativa; una nacional, que presidiría el Dr. José Gálvez; la otra, provincial, que encabezaría Don José Macia. Solo cabe decir que la participación de ambas comisiones fue tan importante que, en 1904, bajo el gobierno del Dr. Rodolfo Freyre, se colocaba la piedra fundamental del Puerto de Ultramar. Y que a fin de 1910, con motivo de su habilitación, los dos hombres fueron homenajeados mediante una destacada inclusión en el Libro Único del Puerto de Ultramar, impreso en esa oportunidad. “La expectativa despertada por la construcción del puerto primero y, más tarde, por la rápida evolución de las cargas de granos a partir de su habilitación, explican la creación de la Bolsa de Comercio de Santa Fe –nacida en el espacio progresista del Club Comercial y a impulsos de sus propios hombres-, como una entidad con mayor especialización mercantil que enfatizaba las actividades de la cadena agroindustrial y la exportación de cereales. Tal era la vinculación entre el tronco institucional y el retoño fresco, que la Bolsa funcionaría en la sede del Club Comercial, cuyos estatutos le señalaban propósitos económicos de mayor espectro. La dinámica de la gran transformación económica que experimentaba el país y cuyo eje era la producción agropecuaria localizada principalmente en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, generaba veloces cambios dentro del gran cambio. Esta ramificación institucional era una de ellas.” Libro de los 120 años Club Comercial-Bolsa de Comercio de Santa Fe

Los mercados
“En rigor, dadas las condiciones objetivas de un mercado en expansión y un sistema de transportes que anudaba en el nuevo puerto de Santa Fe ferrovías, trenes y barcos, conjunción ideal que reducía notablemente el precio de los fletes –clave en el comercio de commodities-, la Bolsa como idea alcanzaba su punto de maduración para nacer a la vida institucional.

Seguía así los pasos que el 15 de mayo de 1854 iniciara la Cámara Comercial del Mercado, el 11 de Septiembre en la ciudad de Buenos Aires- primera entidad agropecuaria del país-, que décadas más tarde adoptaría el nombre de Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Y de la Bolsa de Comercio, alumbraba casi a la par en esa ciudad portuaria el 10 de julio del mismo año, replicando al igual que la anterior, potentes experiencias europeas.

La creación de estas entidades buscaba concentrar tratos y contratos en lugares seguros, que se erigían al mismo tiempo como escuelas comerciales donde se aprendía el oficio en sus múltiples variante, se promovía la ética comercial (la palabra empeñada tenía fuerza de ley entre las partes), se sancionaban las conductas desviadas y se establecía un sistema de arbitraje a través de la mediación del presidente de la Sala en caso de que se suscitara un conflicto de intereses o de interpretación entre contratantes. Eran, por lo tanto, sitios de negocios, formación y socialización. Como se lee en el libro La Bolsa de Cereales en la Historia Argentina, “de ese modo se conformaba un mercado-lugar con el libre movimiento de la oferta y la demanda. La compra, la venta, el examen y clasificación de granos y frutos se realizaban en la misma plaza. Más tarde, desde 1857, las cotizaciones de la Sala empezaron a difundirse en los diarios. Así, día a día, se perfeccionaban los mecanismos institucionales y operativos de mercados que se volvían más eficientes y abstractos. Por otro lado, en el caso de los títulos representativos de valor, la Bolsa de Comercio ofrecía un espacio adecuado y seguro para su negociación, con beneficios para las partes y para la economía general del país. Quien disponía de capital podía colocarlo temporariamente obteniendo una renta. Y quien lo necesitaba para alimentar su giro, expandir actividades o financiar desequilibrios, podía conseguirlo mediante la emisión de acciones o la colocación de títulos de deuda.

El sistema sustraía una importante masa de dinero al sueño ocioso en cajas fuertes y contribuía a la mayor productividad de la economía al facilitar de manera notable la generación de negocios a gran escala, ya que podían participar empresas nacionales y extranjeras, así como Estados provinciales y nacionales. El ancho mundo estrechaba sus orillas gracias al desarrollo de las comunicaciones la creación de instituciones confiables que tejían una red planetaria y la generación de diversos papeles que representaban mercaderías o dinero y que eran fácilmente negociables en los ámbitos especializados.

En ese contexto y sobre las bases que sostenían a la Bolsa de Cereales y a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, comenzaron a reproducirse en otros puntos del país entidades similares cuya génesis puede rastrearse en normas, símbolos, usos y costumbres aún vigentes en el conjunto de entidades hermanas. Entre ellas la Bolsa de Rosario y la de Santa Fe.” Libro de los 120 años Club Comercial-Bolsa de Comercio de Santa Fe.

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